En septiembre próximo, la Educación Técnica estará en el top de la agenda mundial y Chile se medirá de igual a igual con sus pares desarrollados

Conversamos con Alejandro Weinstein, Delegado Oficial de Chile para asuntos internacionales WorldSkills, quien profundiza en torno al nivel nacional de la FTP frente a sus pares extranjeros.

A pocos meses del viaje que emprenderá la delegación de Chile a la competición de habilidades técnicas más grande del mundo de WorldSkills International, que se realizará entre el 10 y el 15 de septiembre próximo en Lyon, Francia, el equipo prepara los detalles de lo que será la puesta en escena de jóvenes que se inician en el mundo del trabajo, presentando sus mejores habilidades técnicas entre más de 1.500 competidores de todo el mundo.

ALEJANDRO WEINSTEIN

ALEJANDRO WEINSTEIN

DIRECTOR DE WORLDSKILLS CHILE

 

Alejandro Weinstein, delegado oficial para asuntos internacionales de WorldSkills Chile, es claro en señalar que este evento es de vital importancia para seguir desarrollando la educación técnica en Chile. A su juicio, existe un crecimiento exponencial del sector, porque así los países y los sectores productivos lo requieren. Esta competencia es trascendente no solo para visibilizar a Chile en el mundo, sino también para intercambiar conocimientos y evaluar los estándares internacionales en cada especialidad, recibiendo nuestra delegación inputs de primera fuente de países desarrollados en la materia.

¿Alejandro, por qué es tan importante la competencia de WorldSkills International y qué debemos esperar de ella? 

Lo primero es que WorldSkills define hoy el estándar mundial de la educación técnica. Es donde se ve el nivel más alto en materia de tecnología, maquinarias y habilidades del sector técnico en cada país. Se ve lo que está pasando a nivel global y de ahí se despliega la bajada a cada país. En todos los países debemos manejar los mismos conocimientos, porque independiente del sector, debemos solucionar los mismos problemas, por ejemplo, en mecánica automotriz, independiente de que el auto que haya sido creado por un país determinado, la acción de arreglarlo es la misma en todos los países, por lo tanto, en WorldSkills se revisa cuál es el estándar, la tecnología que se usa en esta y otras especialidades y se recogen antecedentes que ayudan a fortalecer los modelos de formación.

¿Consideras que la educación técnico profesional en Chile tiene estándares internacionales?

Claro que sí. En esta competencia mundial aprendemos en cada versión y por eso nos preocupamos de llevar nuestra propia delegación, la que este año es la más numerosa desde que competimos internacionalmente, con más de 20 personas. Debemos aprender siempre lo que se está haciendo en otros países para mejorar lo que se hace en Chile, nos ayuda a mejorar los procesos de la educación técnica de nuestro país, más aún si todos nos hacemos parte de la mejora.

La educación técnica está en el top de la agenda mundial. Quizás el tema no está en la agenda política con el énfasis necesario, pero sí en la gente y es interesante lo que pasa en nuestro país, porque el 55% de los estudiantes elige un instituto profesional y solo un 45% la universidad. Es un error pensar que en Chile se prefiere la universidad; las familias eligen la formación técnica.

¿Cómo está contribuyendo WorldSkills Chile al cumplimiento de objetivos y alcance de metas propuestas por el organismo internacional?

Hemos logrado incorporar a todo el país en esto. WorldSkills es la única plataforma que reúne a la educación técnica media y superior del país, porque tiene una sola categoría: de 15 a 22 años. Entendemos la educación técnica como un solo espacio de encuentro. Se puso la meta de llegar a todo el país y en los programas de capacitación gratis que desarrollamos a través de nuestra Academia, incluimos a todas las regiones y lo hemos logrado.

Se van a incorporar también más especialidades y serán todas presenciales. Otro dato interesante, es que se están enviando a la competencia mundial también a profesores, solo para ser observadores como parte de un proceso también de capacitación para conocer la última tecnología en sus áreas. El mayor desafío está en cómo las Olimpiadas reconocen las nuevas tendencias laborales, cómo los cambios en las tecnologías van mutando o dónde están los trabajos en el futuro. Lo anterior también va hacia la formación de estudiantes; cómo preparamos a los técnicos, por ejemplo, en temas que hoy son contingentes, especialmente aquellos que se relacionan con el tratamiento de aguas, energías renovables y otros vinculados con lo que implica el cambio climático y energético. Estas últimas precisamente competencias que este año nuestra Olimpiada nacional también desarrollará en octubre próximo.

¿Cómo esta relacionándose Chile con países desarrollados cuando hablamos de intercambio y aprendizaje en materia de formación y actualización TP?

Recientemente estuve en Shanghái precisamente para discutir las temáticas TP que son de interés regional y mundial. La invitación la efectuó WorldSkills International a sus países miembros con 3 focos claros; la organización del mundial de Lyon próximo, la inauguración oficial del museo WorldSkills en China que da a conocer todo lo que hemos trabajado y desarrollado por relevar la formación TP y el tema más importante, las especialidades técnicas. Hay un tremendo desafío de actualizar las especialidades y qué conocimientos y competencias incluir en la formación de estudiantes, considerando los nuevos equipamientos y vertiginoso avance en nuevas tecnologías; de este tema nos estamos preocupando y Chile intercambia opiniones en la materia con los países desarrollados, en donde somos escuchados en materias tan nuestras como la minería o las energías renovables.