Tres jóvenes de Chile, Panamá y República Dominicana representaron a sus países en la competencia internacional. Sus relatos reflejan esfuerzo, orgullo y la convicción de que la educación técnica puede transformar vidas.
De la disciplina diaria a la emoción de portar la bandera nacional, cada competidor de Worldskills Americas vive un proceso de superación único. Nicolás Urrutia, Jericó Salazar y Natacha Batista comparten cómo WorldSkills ha marcado su formación y los ha impulsado a soñar en grande.
Nicolás Urrutia
Competidor Chileno para WSA 2025
Desde Chile, Nicolás Urrutia, de 18 años, ganador de la competencia nacional en la habilidad Soporte de Redes IT, compitió de forma individual en WorldSkills Americas Santiago 2025. Egresado del Colegio Juan Luis Undurraga Aninat de la Fundación Belén Educa y próximo a iniciar estudios de Ingeniería en Redes y Telecomunicaciones en Duoc UC, Nicolás entrenó a diario junto a su profesor y experto.
“Me preparé en casa y en mi antiguo colegio, con mi profesor que me acompañó como experto el año pasado. Practiqué con cursos de Cisco, Windows y Linux, tuve mi horario de estudio definido y llegué muy confiado con lo que había estudiado”, comentó. Representar a Chile, dice, es una responsabilidad que asumió con orgullo. “Fue un honor y una gran responsabilidad poder dejar en lo más alto posible a Chile. Mi familia está muy orgullosa de esta oportunidad y di lo mejor de mí en la competencia”, expresó.
Desde Panamá, Jericó Salazar, competidor en la habilidad de Soldadura, vivió su proceso de preparación con entusiasmo y gratitud. Su historia refleja la determinación de quienes enfrentan desafíos personales y técnicos con optimismo y perseverancia. “La preparación fue buena y con muchos desafíos, pero siempre avanzando a pesar de las dificultades. Representar a mi país es algo que nunca me había esperado, pero siento una gran emoción. Esto no es solo por mi país, sino que también es para mí una experiencia única en la vida”, señaló.
Jericó Salazar
Competidor Panameño para WSA2025
Jericó reconoce que ser seleccionado fue un punto de inflexión en su vida. “El impacto de enterarme que fui seleccionado fue grande, y por eso di todo de mí en WorldSkills. Esto representó una oportunidad que me impulsa a seguir creciendo”, agregó.
Desde República Dominicana, Natacha Batista, competidora en la habilidad de Pastelería, encontró en la experiencia WorldSkills una oportunidad para superarse y crecer tanto técnica como personalmente. “Para esta competencia practiqué cada receta, ajustando cada detalle, probando técnicas nuevas que me ha enseñado mi experta. Busqué lograr una excelente presentación y llevar un sabor único que destacó”, relató.
Natacha Batista
Competidora Dominicana para WSA2025
Representar a su país, cuenta, fue un sueño cumplido. “Me llena de orgullo porque es una oportunidad que me permite demostrar la creatividad, el talento y la pasión por algo que me gusta. Es un paso más para inspirar a otros jóvenes a aprovechar las oportunidades y perseguir sus sueños”, afirmó. WorldSkills, dice Natacha, ha sido un proceso de transformación que ha tenido un gran impacto en su vida y formación. “Me ha permitido construir disciplina, responsabilidad y esfuerzo. Este reto me ha ayudado a salir de mi zona de confort, romper el miedo y ser persistente”, reflexionó.
Las voces de Nicolás, Jericó y Natacha resumen el espíritu de WorldSkills Américas Santiago 2025: jóvenes de distintos países que comparten la misma pasión por aprender, mejorar y construir un futuro mejor. Sus historias reflejan la esencia del movimiento WorldSkills, el orgullo de representar, el valor del trabajo bien hecho y la convicción de que la educación técnica puede cambiar vidas.



