Rafael Lucchesi, presidente de WorldSkills América, expuso sobre las nuevas profesiones y tendencias tecnológicas ante la demanda constante de la llamada Cuarta Revolución Industrial, la cual podrá automatizar más del 50 por ciento de las actividades laborales para el 2065.

Según estudio de McKinsey Consultoría, realizado en 54 países, se proyecta que para el 2065, más del 50 por ciento de los puestos laborales podrían ser automatizados. Esto genera el prejucio de que muchas personas perderán sus empleos y, en parte, eso sucederá ya que cerca de 75 millones de puestos de trabajo pueden ser absorbidos por robots y softwares de Inteligencia Artificial (AI por sus siglas en inglés).

Sin embargo, la evidencia histórica ilustra que los últimos siglos de automatización y progreso tecnológico no han hecho el trabajo humano obsoleto. Por lo mismo, esta modernización generará más de 133 millones de nuevas vacantes y la oportunidad para que los empleados puedan realizar mejoras profesionales significativas, ampliando así también los modelos formativos en diferentes niveles educacionales. Esto implicará que la educación de calidad será determinante, explicó Rafael Lucchesi, presidente de WorldSkills América ante cerca de 1.000 conectados desde distintos países de América, en un evento organizado colaborativamente por WSCHILE y su par brasilero, el pasado 13 de agosto.

“La Educación Técnica Profesional será la clave para la difusión del conocimiento y las nuevas tecnologías 4.0 a empresas, trabajadores y jóvenes estudiantes. El empleo seguirá siendo importante por lo que se necesitarán nuevas legislaciones en esta materia, pero la educación será determinante. Los trabajos que serán automatizables tienen relación con aquellos que son repetitivos en industrias como Minería, Agricultura, Automotriz, por ejemplo. Pero sí necesitaremos los técnicos que sean capaces de reparar esas máquinas, de hacerlas funcionar. Por lo mismo, la formación técnica debe redirigirse a las áreas técnológicas”, explicó Lucchesi.


Asimismo, el presidente de WSAmericas recomendó a las economías muy rígidas como las latinoamericanas que deben ser capaces de replicar y seguir el ejemplo de países asiáticos como China o Corea del Sur, por ejemplo, de realizar una gran inversión en manufactura que siga la línea de las agendas de innovación ya que “el futuro está en la capacidad de innovar y de sistematizar a gran escala la información”, finalizó.