Por Verónica Tagle

¿Prácticas presenciales en pandemia? Parece incluso una contradicción, pero siendo estas una parte clave del desarrollo de estudiantes TP, las empresas y establecimientos lograron de alguna forma adaptarse y permitir la articulación. Conversamos con César Gavilán, Director Ejecutivo de la Fundación Educacional Collahuasi y Javiera Larraín, Coordinadora de la Red Técnica del Maipo de Corporación Empresas del Maipo, para conocer sus experiencias.

La Fundación Educacional Collahuasi, apoya a 21 escuelas básicas y 6 liceos técnicos profesionales de las comunas de Iquique, Alto Hospicio y Pica entre los que se encuentran el Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II, en Alto Hospicio y del Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica. César Gavilán cuenta que, gracias a estrictos protocolos, han podido mantener las prácticas profesionales, adecuándose a la realidad Covid con una parte virtual y una presencial.

Para los practicantes presenciales, “aplicamos las mismas medidas sanitarias que nuestros trabajadores. Los del Liceo Juan Pablo II están terminando sus prácticas con turnos 7×7 y deben realizarse PCR antes de subir, los buses llevan un máximo de 20 personas, se realizan encuestas, duermen en habitaciones individuales. La idea es que puedan darse cuenta de que no viven en una burbuja, porque esto va a durar harto”, explica.

Mientras que, para los más jóvenes, se está trabajando de manera virtual mediante el desarrollo de tecnologías junto con los colegios. “No los hemos dejado solos nunca. Siempre hemos trabajado con simuladores, pero ahora desarrollamos aplicaciones móviles para que los estudiantes puedan tenerlos en sus casas. Además, le dimos conectividad a todos los alumnos del liceo”.

–¿Qué es lo más importante que han aprendido en este proceso?

-En primer lugar, la tecnología en forma de aplicaciones móviles. El primer simulador que compramos costaba un millón de dólares, pero, gracias a una app, puedes llevarlo a celulares o televisión por dos millones de pesos. Podemos abaratar costos y ampliar la capacidad de 1 a 10 simuladores. Por otra parte, la virtualidad va a seguir para algún tipo de clases y acciones en las que no nos podamos juntar.

–¿Cómo ha sido la actitud y disposición de los estudiantes?

-El compromiso se ha mantenido y por eso mismo hemos hecho los esfuerzos para que puedan participar en prácticas reales. Para nosotros es súper importante y ellos saben que tienen que cuidarse, porque si no ponen en riesgo la operación. Los apoderados también han sido muy agradecidos.

–¿Han tenido contagios?

-Hemos tenido casos de contagio, pero no en la mina, sino que los alumnos han tenido contacto estrecho y lo han declarado. Han realizado su cuarentena para después reintegrarse.

–¿Qué cambios ves en la forma de enseñar en establecimientos TP?

-Las habilidades blandas han adquirido mucha importancia. Que las personas sean cuidadosas, responsables. Estamos trabajando en un programa con talleres para profesores y estudiantes que apunta al desarrollo valórico. Yo creo que ahí está la clave y hay que acompañarlo de una buena calidad de educación. Esto les permitirá mantenerse en buenos trabajos.

La Corporación de Empresas del Maipo cuenta con una Red Técnica cuyo objetivo es articular territorialmente a los liceos técnicos de las comunas de Buin y Paine, con el sector productivo e instituciones de educación superior, generando una red de colaboración.

Para Javiera Larrain, Coordinadora de la Red Técnica del Maipo, el año pasado fue de “adaptarse para sobrevivir». Sin embargo, a pesar de tanta incertidumbre y exigencia, pone énfasis en que hay ciertas cosas que urgen a los liceos para este 2021: retomar el contacto con la empresa y que los jóvenes técnicos estén bien formados según las demandas del sector productivo y que cuenten con habilidades socioemocionales para desempeñarse en el mundo laboral.

Para esto, el CEM implementa una serie de acciones como:

  • Consejos Asesores Empresariales para alinear la formación TP a los nuevos requerimientos del sector productivo tras las consecuencias de la pandemia.
  • Cápsulas donde los estudiantes puedan ver y conocer virtualmente algunos aspectos técnicos desde el interior de la empresa.
  • Charlas virtuales para exponer temas técnicos dictados por colaboradores de la empresa.
  • Certificaciones para estudiantes, financiadas con recursos del establecimiento y las empresas comprometidas con la formación y mejores oportunidades de empleabilidad de los estudiantes.
  • Tutorías a los estudiantes por parte de miembros del mundo empresarial en formato 1:1 para apoyarlos en su discernir vocacional.
  • Talleres de apresto laboral dictados por colaboradores de las empresas.
  • Manteniendo una relación constante entre ambos, para que a fin de año, la práctica profesional sea una consecuencia de una relación cultivada.
  • Las empresas están disponibles para recibir estudiantes en alternancia, en la medida que las condiciones lo permitan.

Este esfuerzo, junto al apoyo de 13 empresas de la zona del Maipo, les permitió concretar más de 100 cupos para que los estudiantes TP de liceos de Buin y Paine realicen su práctica profesional este 2021 de manera presencial.

–¿Qué es lo más importante que han aprendido respecto de este tema durante la pandemia? ¿Percibes cambios que se mantendrán a futuro?

-De los principales aprendizajes es que la educación TP no se entiende sin el aporte de la empresa, y que esta necesita de jóvenes preparados según sus demandas. También que las habilidades socioemocionales son más importantes que lo técnico, y son las que marcarán una diferencia en un contexto en que todo cambia y rápido. La importancia de ser flexible llegó para quedarse.

Por otra parte, la capacidad de aprender a aprender. Llegó un tiempo acelerado donde el que no tiene la capacidad de planificar y reinventarse constantemente, se queda en el camino.

Por último, las habilidades digitales son un “desde” hoy y el manejarse en las medidas sanitarias nos acompañará por algún tiempo, por lo que habrá que seguir inculcándolas en empresas y liceos.