La joven estudiante de segundo año en Técnico en Mantenimiento Electromecánico de DUOC, sede San Joaquín, abordó su experiencia en la cuarta versión de las Olimpiadas Nacionales de Habilidades Ténicas y lo que significa ser mujer en una carrera de “hombres”.

Isidora Jimenez tiene 21 años y vive en La Reina. En 2018 se matriculó como Técnico en Mantenimiento Electromecánico en DUOC, sede San Joaquín. Para ella, “la decisión de estudiar esta carrera me trajo mucho empoderamiento y mucha fuerza, porque es muy cuestionado este mundo para las mujeres. Pero, a la vez, es un desafío muy bonito para nosotras que, como a mí, nos encanta armar, desarmar y crear cosas”, dijo al ser entrevistada por su establecimiento educacional.

De 6 competidores en total, ella fue la única mujer en participar y destacó al obtener Medalla de Plata en la habilidad de Soldadura. “Fue una experiencia súper emocionante y gratificante. ¡No me lo esperé nunca! Yo fui a competir con la disposición de disfrutarlo y pasarlo bien. El día que nos dieron la noticia junto a mi profesor Manuel Madariaga, nos emocionamos mucho y nos abrazamos. Mi familia también se emocionó al saber que obtuve segundo lugar. Fue muy bonito para todos, me esperaron con una comida rica cuando volví de la competencia. Yo no gané sola, ganó mi profesor, mi familia, DUOC y yo porque conté con el apoyo constante de ellos”, señaló.

 

La prueba que debió realizar se desarrolló durante un día. Isidora detalló: “en la mañana soldé un cubo de acero en posicion vertical y luego horizontal con la técnica TIG, que se caracteriza mayormente por emplear un electrodo permanente de tungsteno. Luego, durante la tarde, soldé una placa de 16 milímetros con raíz y buena estética, un trabajo limpio con las técnicas MIG, proceso de soldadura por arco bajo gas protector con electrodo consumible, y FCAW que requiere un electrodo tubular consumible, alimentado continuamente por corriente, que contiene un fundente y un voltaje constante”.

Sobre estar incerta en el mundo de la Soldadura, Isidora explicó que “son muchos los hombres que tratan de relevar el que no es una carrera para mujeres o que no tienen la infraestructura para nosotras, pero se equivocan. Siendo una y amando lo que hago, lo que me gusta, nada ni nadie me va a derrumbar. Es un mito en torno a nuestro género y que somos débiles es mentira. Nosotras podemos hacer muchas cosas, exactamente las mismas que los ellos. Tengo destacadas colegas que son reconocidas a nivel nacional por su excelencia. Esta medalla es un tapaboca para aquellos que tengan esa mentalidad machista”.

Actualmente, muchas mujeres destacan en soldadura debido a sus habilidades propias del género como son “motricidad fina, el detalle de ver más allá, ser perfeccionistas y delicadas. Así como recomiendo que cada día seamos más mujeres soldadoras, también recomiendo el competir a ojos cerrados en las Olimpiadas de WorldSkills Chile. Es una instancia reconocida internacionalmente y nos permite obtener valor, perseverancia y fuerza para enfrentar diferentes desafíos. El obtener esta medalla, me abre puertas personales y profesionales, me dio confianza y me enseñó a creer en mí misma”, señalo Isidora.